Lo único que nos separa del desplomo es aquél inmenso trayecto de asenso y éste par de pasos que marcan la diferencia entre mi persona y el abismo. El ancla de mi vida a esta tierra son mis propias decisiones.
Música, Letras, Dulces ironías de la vida, Incertidumbres, Sueños, Ideales, Locuras, cosas por las cuales realmente vale la pena perder el tiempo. Así le dirían unos, ciertamente yo lo llamo, “Optimizar mis ideas”.